La fotografía, un medio para recordar el mejor día de tu vida

La fotografía, un medio para recordar el mejor día de tu vida

La invención de la fotografía ha sido, sin lugar a dudas, una de las más determinantes de la Historia. Antes de su aparición, había que conformarse con descubrir imágenes de sociedades pasadas mediante pinturas y dibujos. Una vez que la fotografía hizo acto de aparición, lo que pudimos comenzar a ver fueron realidades, que nada tienen que ver con la pintura a pesar de que tanto una como otra merecen ser tratadas como un arte y, por supuesto, con el máximo de los respetos.

La fotografía ha facilitado descripciones fehacientes, concretas e indudables de los sucesos que se han ido desencadenando a lo largo de los años en nuestra sociedad, pero también ha servido para ilustrar los momentos más destacados de la vida de una persona. En efecto, son muchos y muchas los que, desde su invención, tiran de la fotografía para hacer posible que un momento concreto jamás se pierda en el olvido.

Son o pueden ser muchos los momentos destacados en la vida de una persona. El bautizo, la comunión, alguna de sus graduaciones, la entrada en la universidad, su matrimonio, el día de su jubilación, el día del nacimiento de sus hijos o sus nietos… La vida nos da la posibilidad de tener días grandes, históricos para nosotros y que se convierten, de alguna manera, en la gasolina que nos otorga la fuerza suficiente como para continuar viviendo con ilusión. Ser capaz de grabar esos momentos en una fotografía aumentará de manera exponencial esas ganas. Eso está claro.

Suele decirse y darse por hecho que el momento más especial de la vida de alguien es cuando es conducido hasta el altar a dar el “sí quiero”. Es un momento en el que, tanto para esa persona como para el resto de su familia, se para el mundo. Por eso es conveniente vivirlo con intensidad y que nada ni nadie lo pueda entorpecer. Este tipo de momentos, como tantos, otros, merece ser grabado mediante fotografías de primera calidad. Pero, ¿cómo hacer que alguien de nuestra familia o de nuestros amigos, en vez de disfrutar del momento, tenga la presión de realizar buenas fotos? No, lo mejor es siempre contratar a un profesional que no sólo tenga la experiencia en la cobertura de este tipo de eventos, sino que además tenga a su disposición las mejores cámaras. Un profesional como Isaac Cepero.

Si hay una palabra que caracteriza el trabajo de un fotógrafo como Isaac Cepero, esa es la de “profesionalidad”. En efecto, Cepero no sólo apuesta por hacer de fotógrafo en el día de vuestra boda, sino que además se compromete a hacerlo con las mejores cámaras y objetivos del mercado. Un evento de tal envergadura merece la mejor cobertura posible. Esta será una de las mejores maneras de recordar un día como el de vuestra boda. Un día para la eternidad.

Mucho más que fotografía

La labor de un fotógrafo de bodas, al contrario de lo que muchos o muchas podáis llegar a pensar, va mucho más allá de la de situarse en un lugar concreto de la iglesia o del juzgado y dedicarse a tomar fotografías con tal o cual objetivo. Esa es una fase más del proceso que tiene que llevar a cabo un profesional como este. Pero antes, existe un trabajo que es tan necesario y tan imprescindible (e incluso hasta más) que el que acabamos de mencionar. No es otro que el de conocer a la pareja, conocer sus valores y conocer su historia.

Isaac Cepero apuesta por saber los detalles básicos de la relación de la pareja antes de que llegue el día señalado para su casamiento. De este modo podrá hacer hincapié en determinados aspectos no sólo en lo que refiere a la configuración y la toma de las fotografías, sino en la composición de su reportaje de bodas. Será entonces cuando su trabajo adquiera un valor increíble y que le valdrá a la pareja no sólo como recuerdo de su boda, sino como una verdadera prueba de amor.

Puede que no sean los mejores tiempos en lo que a materia de bodas se refiere. Es cierto que cada vez a las parejas les cuesta más casarse y llevar una vida como la que tradicionalmente conocemos. Pero no es menos cierto que, de dar el paso, necesitan que en su día no falle absolutamente nada y que quede un recuerdo imborrable del mismo. Con Isaac Cepero, conseguir eso está más a mano que nunca.