Una casa y unos muebles de fotografía

Una casa y unos muebles de fotografía

Una familia vive, a lo largo de su existencia, momentos que marcan un antes y un después: el nacimiento de un hijo, el instante en el que uno de sus integrantes decide independizarse o casarse… o un cambio de vivienda que permita a la familia entera disfrutar de una mayor comodidad y de disfrutar, de esta manera, del tiempo en el que todos los seres queridos se encuentran reunidos.

Sin embargo, no sirve con poseer una vivienda espaciosa o de lujo. El edificio en sí ya no es lo único que importa porque, como cada vez más gente ha comprendido, una vivienda no es nada sin sus muebles. En efecto, contar con los mejores muebles puede ser la mejor solución para conseguir que una casa sea tan cómoda y bonita como realmente deseamos.

Mi familia experimentó, hace unos seis meses, ese momento mágico que implica el abandonar un antiguo y pequeño piso de la ciudad de Madrid para encaminarse a vivir en una casa adosada situada en uno de los barrios más tranquilos de la ciudad. Tanto mi mujer como yo sabíamos a la perfección que contar con una casa con tantas ventajas como aquella no serviría de nada si no éramos capaces de adquirir los muebles de la mejor calidad y, por eso habíamos comenzado, con anterioridad, a obtener información de diversas empresas para amueblar y diseñar las diferentes estancias de nuestra nueva vivienda.

Una de nuestras grandes ilusiones siempre había sido encontrar un lugar que hiciera de nuestras fotos familiares algo mucho más especial. El piso antiguo nunca había sido una gran referencia para ello y una casa como la que acabábamos de adquirir sería un lugar más que propicio para construir el mejor álbum de fotos familiar que jamás tendríamos entre nuestras manos. Este no era sino otro argumento para hacernos con los mejores muebles del mercado y diseñar y decorar una casa de ensueño.

Dedicamos algunos días a preguntar a algunos amigos y conocidos que recientemente habían trasladado su lugar de residencia. Alfonso, uno de mis compañeros en la oficina, me comentó que él había comprado todos los muebles de su nueva casa a través de Dismobel, una entidad idónea para amueblar todas y cada una de las estancias de nuestra vivienda con elementos de la mejor calidad y a un precio muy competitivo.

Fue visitar la página web de Dismobel y comprender por qué Alfonso había confiado en una entidad así. Encontramos todo tipo de artículos para equipar nuestro dormitorio y el de los niños, para conformar un comedor espacioso y elegante, para habilitar a la perfección un espacio de trabajo… y montones de cosas más. Teniendo en cuenta la utilidad de los muebles y su precio, no tardamos en decantarnos por esa empresa para amueblar el nuevo domicilio.

La casa y el álbum de fotos de nuestros sueños

Cuando estuvieron todos los muebles de la casa montados e instalados, comprendimos que acabábamos de cumplir un verdadero sueño. A partir de aquel momento no solo nuestra calidad de vida iba a sufrir un repunte espectacular, sino que además estábamos a punto de ser capaces de conseguir fotos que pasarían a formar parte de la historia de nuestra joven familia.

Así fue. En pocas semanas ya teníamos el suficiente material como para tener un álbum envidiable. Con el fin de convertirlo en realidad, revisamos todas las instantáneas y elegimos las mejores, que serían trasladadas a una empresa de fotógrafos para ser imprimidas en el papel fotográfico correspondiente. Tan solo unos días después, ese álbum con el que habíamos soñado ocupaba un lugar especial en una de las estanterías que acabábamos de adquirir a través de Dismobel y que hacían de nuestro salón una estancia elegante y moderna.

Han pasado seis meses desde la mudanza y son tantos los momentos que hemos vivido aquí que nos da la impresión de que llevamos residiendo en esta casa toda la vida. Lo mejor de todo es que todavía nos quedan un montón de grandes instantes por vivir y que es ahora cuando no nos avergüenza mostrar el hogar que habitamos y los muebles que lo componen.