Hacer fotos desde un taxi

Hacer fotos desde un taxi

No sé si estará de moda o es solo una manía que me ha contado mi amigo. Pero desde hace unos meses, desde que gracias a Gestión del Taxi, comenzó a trabajar en este sector, le ha dado por hacer fotos desde el coche, por supuesto cuando está parado, y me ha comentado que le está impresionando lo que está retratando.

Está claro que la fotografía capta la esencia de una persona, de una sociedad o de un tiempo, y ahora, en plena crisis, es cuando más se puede comprobar. Él es muy aficionado a la fotografía y siempre lleva con él una cámara. Está claro que durante las largas estancias en las que un cliente se sube o no, puede hacer fotos de todo tipo. Así, me ha contado que cuando va a zonas donde la crisis ha hecho más daño, nota que su presencia es más inquietante. Seguramente buscarán con la mirada a esa persona que pueda costearse un taxi. Incluso muchos lo verán como un lujo, y más en esta época.  Ahora bien, dice que son personas muy agradecidas, que le ven como un trabajador más y que nunca le pierden el respeto. He visto fotos donde retrata a niños que no han ido al colegio y juegan a la puerta de su casa. Vecinas que hablan entre ellas, o extranjeros, que en su mayoría, suelen cuchichear en las esquinas.

Por su parte, cuando acude a la zona centro de la ciudad, es decir, las de más dinero. SU trabajo pasa a ser de Segunda División. Recibe quejas de los clientes porque han llegado tarde, se suelen montar en el taxi con malos modales y normalmente no tienen ni un “buenos días” en su boca. A la hora de hacer fotos, siempre plasma la vanidad del momento, la mirada perdida de personas que viven obsesionadas con su tiempo, con su trabajo y no se paran a disfrutar de lo que tienen alrededor. Dicen que es tan pobre que solo tiene dinero, pues quizás ése es el título de la colección de sus fotos.

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Los oficios

Otra sección aparte es la de los oficios. A mi colega el taxista le gusta eso de hacer fotos a por ejemplo policías, jardineros, empleados de la ORA, o a los abuelos mientras acuden a por sus nietos a los colegios, que por cierto son cada vez más los que lo hacen.

Con todo este trabajo pretender algún día que el Ayuntamiento o alguna asociación de vecinos le permite hacer una exposición de fotos. Ya le digo que se sienta un privilegiado de poder tener un hobby mientras trabaja. El, que es un cachondo, también me dice que no le importaría hacer como yo. “Ocho horas ante el ordenador y luego 16 para hacer fotos”. Y es cierto que lleva razón.

No obstante, le animo a que siga haciendo esto, porque con la calidad de las imágenes, y sobre todo, el cariño con lo que lo hace, se puede estudiar el comportamiento de toda una sociedad. Así pues si quieres conjugar estas dos aficiones, ya te he dado una buena idea. Ahora además no hay problemas para conducir un taxi, ya que no necesitan un carnet especial.