El mundo de la fotografía en estos últimos años ha crecido de forma espectacular. Uno de los campos con mayor demanda es el de las fotos de bebés. Eso sí, no pensemos que es algo sencillo trabajar con estos pequeños recién llegados al mundo, puesto que cada uno de ellos tiene su propio carácter y hay bebés de muchos tipos, desde aquellos que llegan al estudio de fotografía dormidos y dejan trabajar al profesional todo sin problemas, hasta otros que aparecen con una mayor rebeldía y hacen que la sesión sea mucho más complicada.
Por eso, resulta fundamental contar con un flujo de trabajo bien organizado que permita crear un ambiente tranquilo y seguro, donde el bebé se sienta cómodo mientras se realiza la sesión. Para profundizar en este tema, hemos querido conocer la experiencia de la fotógrafa Brenda Roqué, especialista en sesión de fotos de recién nacidos en Barcelona, y descubrir cómo se planifican profesionalmente una sesión newborn.
¿Cómo se planifican las sesiones de fotos?
La planificación de una sesión de fotos familiar empieza mucho antes de sacar la cámara. No se trata solo de elegir un día y una hora, sino de pensar qué tipo de sesión encaja mejor con cada familia, con la edad de los niños y con el momento que se quiere recordar.
Pueden realizarse en un espacio acogedor, especialmente pensado para embarazos, recién nacidos y familias con bebés pequeños. De hecho, se suele recomendar el estudio cuando se trata de bebés menores de 2 años, mientras que para niños más mayores también puede ser buena opción hacer la sesión en exterior.
Otro aspecto importante es preparar un entorno cómodo. Acondicionado para que tanto los bebés como los padres se sientan tranquilos: cuenta con cambiador, sofá para descansar, bebidas y un ambiente cálido cuando es necesario, especialmente en sesiones de recién nacido o cuando los bebés van con ropa ligera.
También hay que tener en cuenta a los hermanos mayores. Disponer de espacios como una terraza o un jardín ayuda a que puedan jugar un rato al aire libre mientras la sesión sigue su ritmo y sin estres.
Al final, planificar bien una sesión consiste en cuidar todos esos detalles que hacen que la familia no sienta presión. Elegir el lugar adecuado, respetar los tiempos de los niños, crear un ambiente agradable y tener recursos para que todos estén cómodos permite que las fotos salgan más naturales y que la experiencia sea mucho más bonita.
El proceso del posado
Lo más importante no es conseguir una postura perfecta, sino respetar las necesidades del bebé en todo momento. Hay que tener en cuenta sus tiempos, su descanso, su hambre, su necesidad de contacto y su forma de sentirse seguro. Por eso, este tipo de sesiones no deben vivirse con prisa ni con rigidez.
Lo habitual es que tengan una duración aproximada de dos horas, aunque siempre conviene adaptarse al ritmo de cada bebé para que la experiencia no resulte pesada ni incómoda. Si necesita parar, comer, dormir o estar en brazos, la sesión se detiene. Al final, cuanto más tranquilo esté el bebé, más naturales y bonitas serán las imágenes.
Muchas de las poses más especiales nacen precisamente de esa calma: tenerlo abrazado, piel con piel, sintiendo el olor de sus padres, escuchando su respiración o descansando sobre su pecho. Son gestos sencillos, pero llenos de ternura, que ayudan al recién nacido a sentirse protegido y permiten capturar imágenes muy íntimas.
Por eso, una sesión newborn debería ser siempre una experiencia personalizada para cada familia. No se trata de colocar al bebé en posturas forzadas, sino de crear un ambiente cómodo, cálido y sereno en el que todo fluya con naturalidad. A veces, la mejor pose es simplemente estar juntos.
El resultado son fotografías donde los protagonistas no son los adornos ni los decorados, sino la familia: las manos que sostienen, las miradas cansadas pero felices, los abrazos suaves y esa intimidad tan especial de los primeros días. Imágenes llenas de calma, ternura y verdad.
Un tipo de fotografía muy agradecida y con grandes resultados
Esperamos haber explicado de forma clara cómo se realiza este tipo de trabajo tan atractivo como es el de hacer fotos a los bebés. Así que ya sabes, si has valorado hacer este tipo de fotos, no te quedes con las ganas; son espectaculares y un gran recuerdo para la familia.

