Yo viajo muchísimo, y una de las cosas que hago siempre es buscarme algo de recuerdo que, cuando mire dentro de unos meses o años, me haga recordar ese momento de mi vida, ese viaje que tantas alegrías y emociones me hizo sentir.
Pero me da mucha rabia que, cada vez más, cuando voy a tienda de souvenirs, son todos iguales. Da igual que me vaya a Madrid, a Valencia o a Santiago de Compostela: veo las mismas tazas, los mismos bolis, los mismos cuadernos… Y, claro, una ya empieza a cansarse, porque intento encontrar algo que me recuerde a un lugar en concreto, y todo lo que veo en todas partes es más de lo mismo.
Por eso me puse a investigar, porque soy muy curiosa y no puedo evitarlo. Y, tras mucho leer por ahí, me gustaría darte una serie de consejos a ti, que tienes una tienda de artículos de souvenirs. A ti, que te planteas abrir una próximamente. O a ti, que lees esto solo por curiosidad, como lo hice yo. Quizás pueda ayudarte a diferenciarte un poco del resto.
Busca artistas locales y colabora con ellos
Una de las primeras cosas que descubrí es que, si quieres que tus souvenirs se diferencien de los demás, tienes que salir de lo que venden todas las cadenas convencionales, y lo más fácil es buscar artistas locales. Cada ciudad y cada barrio tiene personas creando cosas que no encontrarás en ningún catálogo gigante de souvenirs: pinturas, ilustraciones, cerámica, bisutería, incluso jabones o velas con diseños originales.
Trabajar te ayuda a que tus productos sean únicos y tengan un valor diferente: la gente sabe que está comprando algo especial, hecho con dedicación y cariño, y eso hace que recuerden más el lugar y la experiencia. Puedes acercarte a mercados, ferias o talleres y preguntar si les interesa colaborar. Muchas veces aceptan hacer piezas exclusivas para tu tienda o adaptaciones de sus obras a artículos que sean más fáciles de vender como souvenirs.
Además, esta colaboración es también buena tanto para ti como para el vendedor: Si miras más allá del beneficio propio, piensa que, al hacer esto, estás ayudando a otra persona a vender su arte, a ser conocido y a poder vivir de lo que lo apasiona. Es un doble juego: tú ganas distinción, y él gana dinero y reconocimiento.
Personaliza con fotos y recuerdos locales
Otra opción es trabajar con productos que permitan personalización. Hoy hay muchas cosas que puedes adaptar: camisetas, tazas, imanes, cojines, llaveros… incluso puzzles o cuadernos. La idea es que la persona que lo compra pueda poner una foto propia, elegir colores o añadir nombres. Esto hace que el souvenir sea mucho más personal y memorable.
Cuando empecé a mirar opciones, me di cuenta de que no hace falta calentarse demasiado la cabeza, puedes tener un catálogo básico de productos y ofrecer una personalización sencilla. Por ejemplo, poner una foto de un monumento conocido, un mapa pequeño de la ciudad, o la fecha de la visita. Eso hace que el artículo sea único sin necesidad de grandes inversiones.
Un truco que descubrí es que, si combinas elementos de la ciudad con la foto del cliente, la gente se emociona. Por ejemplo, un llavero con la foto de un paseo por la playa y un pequeño dibujo del faro local, o una taza con un dibujo de la plaza más conocida y su nombre impreso.
Son detalles pequeños que marcan la diferencia frente a los souvenirs genéricos.
Usa materiales distintos y de calidad
He visto souvenirs baratos que se rompen en un día, y eso deja una sensación muy mala. Por eso, invierte en cosas que duren: cerámica, madera, metal, tela resistente… Todo depende del tipo de souvenir, pero siempre busca algo que se sienta sólido.
También ayuda que sean materiales que transmitan algo del lugar. Por ejemplo, en zonas de playa, productos de madera o con arena auténtica del sitio, y en ciudades con tradición artesanal, algo que tenga ese toque artesanal local. Lo importante es que el souvenir no solo tenga un diseño bonito, sino que la gente perciba que es algo bien hecho y duradero.
Se trata de buscar proveedores y materiales que sean fiables y de buena calidad, aunque sean algo más caros. La gente prefiere pagar un poco más por algo que va a durar y que realmente les recuerde un lugar especial, que llevarse un objeto barato que se rompe en el primer uso.
Acude a fabricantes de souvenirs turísticos personalizados
Otra manera de conseguir productos únicos es acudir a fabricantes de souvenirs turísticos personalizados al por mayor. Hay empresas que te permiten llevar tus diseños, tus fotos y tus ideas, y ellos producen los artículos adaptándolos a tus necesidades. Esto es muy útil si quieres que tus productos sean diferentes sin tener que fabricar todo tú misma.
Lo más importante ser claro con lo que quieres: tienes que mostrarles tus ideas, tus fotos, tus colores, tu estilo… Mientras más detalles les des, mejor será el resultado. Además, puedes pedir pequeñas pruebas antes de hacer el pedido grande, para asegurarte de que el diseño se ve bien y que los materiales son correctos.
Los profesionales de Photo Original Gifts, fabricantes de souvernirs turísticos personalizados al por mayor, siempre aconsejan que, si quieres que tu souvenir destaque, hay que pensar primero en lo que hace única a tu ciudad o tu barrio, y cómo quieres que la gente lo recuerde. Luego, hay que llevar esos elementos al fabricante y adaptar tus diseños a los productos que vas a vender. Así te aseguras de tener algo diferente sin complicarte la vida.
Diseña productos temáticos y coleccionables
Algo que también funciona muy bien es crear colecciones de souvenirs. La idea es que los clientes tengan algo que puedan completar, aunque sea poco a poco. Por ejemplo, una serie de imanes con los monumentos más importantes de la ciudad, llaveros de distintos barrios, postales con ilustraciones de diferentes calles o plazas…
Lo bueno de los souvenirs coleccionables es que animan a la gente a volver. Si alguien viene dos o tres veces al año, puede querer completar su colección, y eso ayuda mucho a fidelizar clientes. Además, le da un toque divertido y hace que la experiencia de compra sea más interactiva.
Puedes incluso cambiar la colección según la temporada o algún evento especial. Por ejemplo, durante un festival local, sacar un diseño especial, o en Navidad, un souvenir con algún motivo típico de esas fechas. Es una manera sencilla de mantener tu oferta novedosa y que la gente siempre encuentre algo nuevo sin salir de tu tienda.
Integra historias y curiosidades locales
A veces pensamos que solo con un diseño bonito es suficiente, pero si explicas de dónde viene, por qué es especial, o algún dato curioso, la gente lo valora mucho más.
Por ejemplo, si vendes una taza con un dibujo de una plaza famosa, puedes añadir una pequeña tarjeta con una curiosidad histórica, un dato sobre la arquitectura o algún evento que ocurrió allí. Así, el objeto crea una pequeña experiencia, y la gente se siente más conectada con el lugar y recuerda más fácilmente el viaje.
Además, contar historias locales ayuda a diferenciarte. Los souvenirs genéricos no tienen historia, solo venden el nombre de la ciudad y un diseño repetido. Tu producto se vuelve especial cuando tiene algo que contar, y eso hace que tus clientes vuelvan a mirar tu tienda con interés.
Combina creatividad con practicidad
La mayoría de la gente no quiere llevarse algo que se quede guardado en un cajón sin usar. Por eso, si logras combinar creatividad con practicidad, tienes mucho ganado.
Por ejemplo, un cuaderno con ilustraciones locales que la gente pueda usar de diario, una bolsa de tela con un diseño divertido que sirva para comprar, un calendario con fotos de la ciudad que sea útil todo el año. Solo hace falta que sea algo que tenga un uso funcional y que la gente lo pueda disfrutar más allá de ser un recuerdo.
También ayuda si puedes ofrecer varias opciones de productos para distintos gustos. Hay quien prefiere objetos decorativos, otros algo más funcional, y si tienes variedad, tu público será más amplio. Lo importante es pensar como cliente: ¿me gustaría usar esto todos los días o solo lo guardaría? Si la respuesta es que lo usaría, ya tienes un buen punto a favor.
Al final, lo más importante es que no tengas miedo de probar cosas nuevas
Si quieres que tus souvenirs sean diferentes, tienes que atreverte a innovar, aunque al principio no sepas exactamente cómo va a salir. Cada intento que hagas te enseñará algo y te ayudará a mejorar como empresa.
No todo tiene que ser perfecto desde el principio, la gente valora la originalidad y la autenticidad mucho más que la perfección. Un llavero sencillo pero con un toque único puede generar más recuerdos que un objeto caro y estándar. Lo mismo pasa con ilustraciones, tazas, camisetas o cualquier otra cosa que vendas: lo que hace que destaque es que alguien puso un poco de creatividad y cuidado en ello.
Además, innovar no tiene por qué ser caro: muchas veces con ideas simples y un poco de imaginación puedes lograr un producto que se diferencie y que la gente recuerde.
Así que adelante, salte de lo genérico, prueba cosas distintas y confía en tus ideas. Los souvenirs únicos no se hacen solos: se hacen cuando te atreves a pensar diferente.


