Haz tu propio álbum de fotos

En tiempos de crisis aumenta el ingenio para conseguir mejores precios y no renunciar a nada. Los álbumes de fotos son un claro ejemplo de esta reconversión. Gracias a la revolución digital, cada vez es más raro que imprimamos nuestras fotografías. Pero a algunas nos gusta tenerlas en papel para poder verlas con tranquilidad. Combinando ambos factores, son cada vez más los aficionados a las manualidades que aprovechan para fabricarse sus propios álbumes.

Internet es una buena opción para adquirir accesorios para tu cámara y hacer unas grandes fotos que luego hagan lucir tu trabajo. Una de las más recomendables, especialmente por su variedad de artículos y sus promociones, es Bargainfotos.

Hacer tu libro fotográfico no tiene gran dificultad. Elegir las fotos es, por supuesto, la parte más sencilla de todas. Una vez las hayas escogido, puedes llevarlas a una tienda de revelado o imprimirlas en casa tú mismo. Depende de la calidad que elijas para tu tarea, puedes usar un papel corriente o uno más profesional. Los folios no son muy recomendables, ya que con la tinta de la impresora se humedecen mucho, y al ser tan finos pierden calidad y restan belleza a tu trabajo. No tengas miedo a decantarte por el papel fotográfico, ya que es fácil de usar y no resulta nada caro. Es además sencillo de encontrar, puedes comprarlo incluso en las papelerías o en las mismas tiendas de fotografía.

Cuando ya tengas las fotos seleccionadas, has de colocarlas según el orden de aparición que desees. Puede ser un criterio cronológico, por colores, paisajes de montaña o mar, fiestas con amigos… Depende bastante de la finalidad que le vayas a dar a tu álbum. Cuando ya hayas dado este paso, debes hacerte con el soporto para tus fotos que después se convertirá en el libro. No es necesario que te gastes un dineral en un verdadero álbum con sus fundas para las fotos, lo importante es que tenga personalidad. En las papelerías venden libretas de hojas blancas y con tapa dura que son bonitas. Por ejemplo, para un viaje a Londres puedes elegir un cuaderno decorado con los colores de la bandera británica o incluso uno negro que forres tú mismo con imágenes del Big Ben o de cualquier zona emblemática.

Después has de colocar las fotos dentro. Aquí es donde cobra relevancia el paso anterior de ordenarlas, ya que para que queden bien sujetas es conveniente usar cola adhesiva por el reverso, así que corres el riesgo de estropear el papel si te confundes y tienes que cambiar alguna de sitio.

Por último, la forma de hacer que sea personalizado y más bonito es la decoración que le vas a dar. Si dejaras las fotos en el fondo blanco de las hojas, no sería feo, pero no conseguirías el efecto deseado que te evoque recuerdos e imágenes entrañables. Una forma de darle color es utilizar el washi tape. Se vende también en papelerías, pero se está popularizando tanto que prácticamente se puede encontrar el cualquier establecimiento de cosas para la casa. Con él puedes retocar los bordes de las páginas, hacer marcos para las fotos e incluso aprovechar esos marcos para adherirlas al papel sin encolarlas por la parte trasera. Puede ser también otra forma de dar color a la portada de tu álbum o escribir cosas con sus recortes. Intenta, eso sí, que su decorado tenga que ver con el motivo de tu álbum. Por ejemplo, si estás haciendo un libro con las fotos de los mejores pasteles que has hecho, busca una cinta adhesiva que venga decorada con cupcakes, chocolate o cualquier otro motivo que guarde relación. Si es un álbum sobre tus mascotas, tira de aquellas decoraciones que lleven dibujos de animales.

Otra manera de personalizar las páginas es escribir pequeños textos con descripciones. No se trata de un cuaderno de ejercicios del colegio, así que la disposición del texto puede ser curva o ir al lado de la imagen, no debajo y recta. Trata también de evitar la letra de imprenta, la caligrafía natural le da un toque más cálido. Asimismo, puedes incluir también dibujos hechos por ti.

Por último, si es posible, introduce más cosas que guarden relación y que no sean fotos necesariamente. Volviendo al caso anterior de un álbum con las fotografías de tus mejores postres, puedes incluir al lado el papel de la receta que sacaste de la revista o alguna nota de felicitación de tus amigos por aquel pastel. Si se trata de un viaje, puedes pegar alguna moneda del lugar si no tenían la misma que en tu país o algún billete de metro que usases. Las entradas de museos sirven también para recordar en qué lugar viste ese cuadro que fotografiaste porque tanto te gustó, así como el tique del parque de atracciones al lado de la foto con tus amigos en alguna atracción. Los mapas señalando los lugares de la ciudad que visitaste son también una forma de rellenar tu álbum y puedes ponerlos en las páginas centrales del cuaderno para que se vean desplegados y tengan más espacio.

Una vez que ya sabes cómo puedes hacer tus álbumes personalizados con unas cuantas ideas más los montones nuevos de sugerencias que tú mismo tendrás, sólo quiero recordarte que los regalos hechos por uno mismo tienen más valor que los que compras. Seguramente esto se deba al empeño, la dedicación o el cariño que has puesto en los mismos. Desde aquí te sugerimos que aproveches estas ideas para convertirlas en regalos, bien para tus amigos recordando algunas vacaciones juntos o incluso para tus padres, haciendo un recorrido de su vida como pareja a través de las fotos. Tu novio o novia agradecerá también un detalle como este, donde puedes incluir pequeñas notas de amor. El abanico es tan amplio como tu imaginación.

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