El mundo de la fotografía en estos últimos años ha crecido de forma espectacular. Uno de los campos con mayor demanda es el de las fotos de bebés. Eso sí, no pensemos que es algo sencillo trabajar con estos pequeños recién llegados al mundo, puesto que cada uno de ellos tiene su propio carácter y hay bebés de muchos tipos, desde aquellos que llegan al estudio de fotografía dormidos y dejan trabajar al profesional todo sin problemas, hasta otros que aparecen con una mayor rebeldía y hacen que la sesión sea mucho más complicada.
De todas formas, lo importante es que exista un flujo de trabajo adecuado y que el orden los haga sentir cómodos a la vez que se realiza el reportaje. Por todo ello, hemos querido profundizar más en este tema hablando con la fotógrafa Brenda Roqué, y saber de qué forma planea ella como profesional una sesión de fotos de newborn o recién nacidos.
¿Cómo se planifican las sesiones de fotos?
Comenzamos por la planificación antes del día de la sesión. Cuando se prepara todo, hay que valorar los gustos que tienen los padres, si querían que fuera de un color en particular, si deseaban una pose en concreto o en un tipo de escenario. Siempre es fundamental trabajar a gusto y conocer también los deseos que tienen los progenitores y la clase de fotos que quieren. Además, también, lo que hace es avisar a los padres de que trabaja con su propio atrezzo. Muchas veces lo que sucede es que, por ejemplo, los padres traen gorritos de gran tamaño o una diadema que no tiene nada que ver con las que ella suele trabajar. Al disponer de un estudio que tiene mucho atrezzo, ropa y complementos, no hace falta llevar nada para que pueda hacer unas bonitas fotos. Esto también les suele pasar a muchos profesionales, puesto que para ellos es más fácil trabajar con su propio atrezzo, que saben que queda bien y quedan las fotos geniales.
El mismo día que se produce la sesión, se prepara el estudio con los distintos escenarios y complementos a utilizar. Así es como se puede ver la totalidad del reportaje y anticiparse a los diferentes contratiempos que aparezcan. Por ejemplo, suele tener siempre cerca empapadores para ser usados bajo las mantas, así como papel, jabón o toallitas, para la higiene y los diferentes cambios que se deben hacer en cada una de las poses. En el caso de que sea necesario por algun motivo, siempre se pide a los papis que estén al lado del bebé. Lo más importante es siempre la seguridad del pequeño cuando se hace la sesión de fotos.
El proceso del posado
La primera pose que se hace es aquella en la que el bebé está envuelto y boca arriba. Al envolverlos, debemos saber que esto les ayuda a estar relajados y dormirse. De esta forma, se acuerdan de cuando se encontraban en la barriguita de la mamá. Después se va retirando poco a poco el wrap y se cambia la pose para que las fotos resultantes sean variadas y distintas. Luego pasan a trabajar en un puff, con el que es posible trabajar en distintas poses. Lo mejor es que se coloquen primero tres o cuatro mantas que valen para que se suavicen los bordes que se formen cuando se usen los posicionadores; esto sirve de ayuda para que se acomode la pose. Después se colocan las mantas que se van a ver en la foto y se intercalan entre ellas los empapadores. Esto hace que, en el caso de que haya alguna clase de escape se pueda cambiar la ropa o las mantas con menores problemas.
Algo que ocurre en muchas ocasiones es que no siempre los bebés aceptan el cambio de pose sin despertarse. En este sentido, el truco está en moverles despacio y no forzarlos. Hay que pensar que no todas las poses valen para todos los bebés y ellos son los que nos indican con sus movimientos y gestos dónde se sienten más cómodos. Muchos fotógrafos gustan de acabar siempre con la típica foto del bebé posando boca abajo en una cestita.
Un tipo de fotografía muy agradecida y con grandes resultados
Esperamos haber explicado de forma clara cómo se realiza este tipo de trabajo tan atractivo como es el de hacer fotos a los bebés. Así que ya sabes, si has valorado hacer este tipo de fotos, no te quedes con las ganas; son espectaculares y un gran recuerdo para la familia.


